Siguiendo el rastro de la moral en el cerebro de jueces y condenados

El grupo de investigación en Evolución y Cognición Humana de la UIB investiga la actividad cerebral de jueces y delincuentes para elaborar un modelo explicativo de la moral humana

Un equipo de investigadores del grupo de investigación en Evolución y Cognición Humana (EVOCOG) de la Universidad de las Illes Balears pondrá a prueba el cerebro de jueces y delincuentes para evaluar la valoración moral que hacen estos colectivos a la hora de decidir sobre dilemas morales importantes, como aquellos que implican el sacrificio de una persona para salvar la vida de otras. Este estudio, dirigido por los doctores Camilo J. Cela Conde y Enric Munar Roca, del Departamento de Filosofía y Trabajo Social de la UIB, se hace en el marco del proyecto de investigación «Crim, judici i moral: un model d’interpretació de la dinàmica de les xarxes cerebrals en judicis morals realitzats per jutges i delinqüents», financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.

Desde la consideración que la facultad moral es innata y exclusiva de los seres humanos y se debe incluir entre los rasgos que definen la condición humana, el objetivo de los investigadores de la UIB es aclarar la estructura de esta facultad moral. En este sentido, elaborarán un modelo explicativo sobre los mecanismos cognitivos y cerebrales que tienen lugar cuando elaboramos juicios morales, para comprender el alcance de las particularidades de la conducta moral humana. Por esto, una de las tareas que se ha propuesto el equipo de la UIB es comparar el funcionamiento de las redes cerebrales que se correlacionan con la evaluación moral en dos colectivos diferenciados, como son los jueces y los delincuentes. Los investigadores consideran que para entender la capacidad humana para la evaluación moral puede ser especialmente relevante la comparación de la dinámica de las redes cerebrales de los delincuentes con la de los jueces que los juzgan, en la medida que sus sentencias pueden causar daños de consecuencias morales indudables como la privación de libertad.

Así, el estudio prevé la participación de 80 sujetos divididos en cuatro grupos: 20 jueces que se ocupan de delitos penales, 20 delincuentes con condena de prisión ya cumplida (o en situación de tercer grado) con trastorno antisocial de personalidad, 20 delincuentes con condena de prisión ya cumplida (o en situación de tercer grado) sin trastorno antisocial de personalidad, y un grupo de control de 20 sujetos ajenos a las condiciones anteriores. La participación de los jueces y de los delincuentes se ha vehiculado a través de sendos convenios de colaboración con el Consejo General del Poder Judicial y con el Ministerio de Justicia.

Se evaluará la actividad cerebral de todos ellos mediante magnetoencelografía mientras llevan a cabo tareas de decisión personal en el marco de diferentes juicios morales y no morales. Estas pruebas se llevarán a cabo en el Centro de Tecnología Biomédica (CTB) de la Universidad Politécnica de Madrid, institución con la que colabora el grupo de investigación en Evolución y Cognición Humana de la UIB. Los datos obtenidos en estos experimentos permitirán llevar a cabo análisis de la conectividad funcional y la identificación de redes cerebrales, que se harán en el Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC, CSIC-UIB), en el que se dispone del clúster de computación de alta productividad Nuredduna, para llevar a cabo los cálculos complejos necesarios para este análisis.

La investigación, que apenas se encuentra en la fase inicial, se alargará durante los próximos dos años, y los investigadores de la UIB esperan que los resultados que se alcancen supongan un importante avance para entender las conexiones entre la mente y el cerebro.

La apreciación estética también nos hace humanos

El proyecto de investigación de la EVOCOG continúa la tarea iniciada en un proyecto anterior sobre la naturaleza moral y estética humana (R+D+I FFI2010-20759). En el marco de este proyecto, el trabajo de los investigadores de la UIB ha significado la publicación con carácter de primicia mundial de la primera localización de las áreas cerebrales activadas en los procesos de percepción estética. Este logro fue objeto de un artículo publicado por la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), en el que los investigadores de la UIB determinaron las redes del cerebro que reaccionan ante la belleza y cómo éstas cambian a lo largo del tiempo de la percepción.

Además, este mismo proyecto de investigación también supuso el primer logro de las diferencias hemisféricas cerebrales entre mujeres y hombres en esta propia tarea, una de las primeras advertencias sobre la necesidad de tener en cuenta rangos temporales más precisos de activación/desactivación de las áreas cerebrales para poder identificar de manera adecuada la conectividad funcional, y el primer estudio dinámico de redes cerebrales en procesos cognitivos superiores.

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Fecha de publicación: 10/02/2015