Los disruptores endocrinos: un riesgo para el desarrollo de malformaciones genitourinarias

La tesis doctoral de Blanca Estors Sastre destaca la importancia de actuar sobre los factores medioambientales que podrían estar implicados en el desarrollo de hipospadias y criptorquidia

Los disruptores endocrinos (DE) son un conjunto de sustancias químicas que pueden alterar el equilibrio hormonal y producir alteraciones en el desarrollo embrionario de un individuo o su progenie. La gran mayoría de estas sustancias están producidas por el hombre y forman parte del medio ambiente como contaminantes industriales, plásticos, plaguicidas y diversos productos cosméticos, entre otros. El desarrollo del sistema genital masculino es un proceso altamente dependiente de hormonas, por lo que es lógico pensar que estas sustancias puedan actuar negativamente.

La tesis doctoral de Blanca Estors Sastre, defendida en la Universidad de las Illes Balears, ha investigado la posible asociación entre la exposición a disruptores endocrinos durante la gestación y el desarrollo de dos de las malformaciones congénitas más frecuentes del aparato reproductor en los niños, como son el hipospadias y la criptorquidia.

En el caso de la criptorquidia, los testículos se localizan fuera de su ubicación habitual, el escroto; en el caso del hipospadias, existe una hipoplasia de los tejidos ventrales del pene, que condiciona un desarrollo incompleto de la uretra y, en muchos casos, la presencia de incurvación. Ambas malformaciones necesitan tratamiento quirúrgico para su corrección y pueden tener repercusiones negativas en la fertilidad de estos pacientes a largo plazo.

Además, entre los objetivos secundarios de esta tesis doctoral, está el análisis de otros posibles factores de riesgo perinatales y parentales descritos previamente en la literatura científica, la determinación del tipo de sustancia y su distribución de frecuencias en el caso de la exposición a disruptores endocrinos, y, finalmente, la estimación de la prevalencia de asociación entre el hipospadias y la criptorquidia y con otras malformaciones congénitas.

Con estos propósitos, la investigadora llevó a cabo un estudio retrospectivo de casos y controles en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, centro de referencia para la patología quirúrgica pediátrica de las comunidades autónomas de Aragón y La Rioja, y de la provincia de Soria (Castilla y León). Dentro del grupo de casos se incluyeron niños con una edad comprendida entre los seis meses y los catorce años, diagnosticados de criptorquidia y/o hipospadias en las Consultas Externas de Urología Infantil durante un periodo de dieciocho meses. Y, en el grupo de control, niños con igual rango de edad y sin antecedentes de patología genital, que durante el mismo periodo de tiempo fueron atendidos en las consultas externas de Cirugía Pediátrica General y Pediatría del mismo centro.

El riesgo de la exposición a los ftalatos

Fruto de este estudio, la investigadora ha podido concluir que la exposición de los padres a disruptores endocrinos debido a su puesto de trabajo podría aumentar el riesgo de desarrollar criptorquidia e hipospadias. En este sentido, las sustancias tóxicas más frecuentes de exposición han sido los ftalatos, un grupo de compuestos químicos que se usan principalmente en la fabricación de plásticos, pero que también pueden estar presentes en muchos otros productos, como las pinturas y los cosméticos, entre otros.

También ha concluido que el bajo peso al nacer y la prematuridad podrían aumentar el riesgo de desarrollar hipospadias, y que el parto múltiple podría disminuirlo. Además, la investigadora apunta varios factores maternos que podrían aumentar el riesgo de criptorquidia e hipospadias, como una edad superior a treinta y cinco años, y el consumo de antiabortivos y otros fármacos durante el embarazo. En cuanto a los factores paternos, el consumo de tabaco y la presencia de antecedentes urológicos podrían aumentar el riesgo de desarrollar estas malformaciones. Por otra parte, la presencia de antecedentes familiares de criptorquidia y/o hipospadias podría aumentar el riesgo de las dos malformaciones, mientras que el nivel superior de estudios materno y paterno podría disminuirlo. Finalmente, la tasa de asociación entre el hipospadias y la criptorquidia fue del 3,8%, y no se asociaron a un aumento del riesgo de presentación de otras malformaciones congénitas.

El estudio de Blanca Estors Sastre aporta evidencia a la teoría de la disrupción endocrina descrita previamente en la literatura científica, y remarca la importancia de actuar sobre los factores medioambientales que podrían estar implicados en el desarrollo de estas dos malformaciones genitourinarias, para prevenir su aparición y las repercusiones negativas sobre la calidad de vida de los niños afectados.

Ficha de la tesis doctoral

  • Título: Exposición a disruptores endocrinos y otros factores paternos en la etiología del hipospadias y la criptorquidia
  • Autora: Blanca Estors Sastre
  • Programa de doctorado: Investigación Translacional en Salud Pública y Enfermedades de Alta Prevalencia
  • Departamento: Instituto Universitario de Investigación en Ciencias de la Salud
  • Directores: Jesús Gracia Romero, David Raluy Collado y Carlos Campillo Artero

Fecha de publicación: 18/10/2018