"La Universidad pública debe dar respuestas a las necesidades e inquietudes sociales"

Entrevista al doctor Llorenç Huguet, Rector de la UIB

El mes de junio de 2013 el doctor Llorenç Huguet tomó possesión del cargo de Rector de la UIB. Ya lo había sido entre los años 1995 y 2003. Las cosas han cambiado, y la UIB también. Con la excusa del inicio de un nuevo año académico, hablamos con el Rector de la Facultad de Medicina, las obras del campus, de infraestructuras, y de retos pendientes cuando estamos a mitad de la legislatura, que ahora coincide con un cambio de gobernantes al frente de la comunidad autónoma de las Illes Balears.

- Un curso que empieza y un nuevo gobierno en el poder al que, en el discurso de inauguración, pidió reatar compromisos y abrir nuevos horizontes... Por ejemplo

En el discurso pide, con tanta humildad como contundencia, el compromiso del poder político de nuestra comunidad para poder alcanzar los objetivos siguientes:

  • Mejorar constantemente la actividad docente, que ya es de calidad.
  • Mantenernos en lugares pioneros de excelencia en investigación.
  • Proyectar la innovación y la transferencia del conocimiento en la sociedad y, singularmente, en su economía real.
  • Potenciar, aún más, la internacionalización de la actividad universitaria, potenciando, en particular, la movilidad de los estudiantes.
  • Ofrecer una proyección cultural y social al alcance de todas las islas, como institución con vocación universal pero al mismo tiempo arraigada y comprometida con nuestra cultura con nuestra lengua catalana.

Ofrecí poder materializar parte de estos objetivos mediante contratos programa que permitan valorar su cumplimiento y, en justa medida, validar su financiación.

Siempre he creído que es necesario un gran pacto entre la sociedad (representada por los gobernantes elegidos) y la Universidad; un pacto que permita que la Universidad quede al margen de los intereses partidistas y se vuelva aquello que solemos llamar «asunto de Estado». Es por ello que en repetidas ocasiones he manifestado la voluntad y el compromiso de rendir cuentas en sede parlamentaria todas las veces que quieran. Una UIB mejor pasa también por el compromiso de todas las fuerzas políticas (todas las que creen en la Universidad pública, claro).

- Incrementar el presupuesto para alcanzar el lugar que se merece la UIB..., siempre la misma reivindicación. ¿Lo conseguiremos algún día?

Siempre la misma reivindicación hasta que nos hagan caso; hasta que dejemos de ser una de las universidades de España peor financiadas. Yo espero y deseo que esto sea durante esta legislatura, y aún me gustaría más que fuese en los dos ejercicios que nos quedan de mandato. Ya lo dije, y la presidente lo corroboró en su discurso; no es una quimera pedir que la UIB tenga una financiación al menos igual a la media de la del resto de universidades españolas. Ya lo habíamos conseguid, y en 2009 se maltrajo, de mala manera. Mantener por más tiempo esta desigualdad sería condenar el futuro de nuestra universidad, y en particular el de nuestros estudiantes.

Por cierto, y ya que me he referido a la presidenta: no puedo hacer otra cosa que agradecerle el hecho que asistiese a la inauguración del curso. En los últimos años ya se había hecho habitual que no asistiese la primera autoridad de las Balears...

- ¿La Facultad de Medicina, un lujo o una necesidad?

Considero que se trata de una necesidad demasiado veces frustrada. Hoy más que nunca necesitamos los estudios de Medicina, tanto desde el punto de vista formativo e investigador como para la mejora del sistema sanitario de nuestra comunidad.

La Universidad pública debe dar respuestas a las necesidades e inquietudes sociales. De hecho, si llegamos a tener Medicina  —espero que sí— será gracias a la existencia de un requerimiento social. Recordemos que en 2009 el Parlament de les Illes Balears, por unanimidad, pidió a la UIB que elaborase un plan de estudios del grado de Medicina. Cumplimos la demanda; el plan fue verificado por la ANECA el día 13 de julio de 2011. Desde aquel momento, poner en marcha estos estudios dependía de la firma de un convenio entre la Conselleria d’Educació i Cultura, la Conselleria de Salut i Consum y la propia Universidad de les Illes Balears. Parece que ahora ya no está la voluntad del Govern de firmarlo. Es una oportunidad que no podemos desaprovechar, son demasiadas ganancias las que la sociedad de las Balears perdería.

Entiendo que los beneficios de la implementación de los estudios de Medicina, son, por una parte, la mejora de la calidad asistencial; y además, la relación entre profesionales y estudiantes que se deriva del proceso docente supone un valor añadido, un estímulo para la actualización de conocimientos y la formación permanente. Por otra parte, allí donde se han puesto los estudios de Medicina se ha producido un impulso de la investigación en las áreas biomédicas (la investigación en salud es la que más recursos económicos aporta, de hecho, se ha demostrado que de cada euro invertido hay un retorno de tres euros). Además, sin estos estudios, el IDISPA no podrá obtener la acreditación del Instituto de Salud Carlos III, y perderá, de esta manera, el acceso a convocatorias competitivas específicas de proyectos de investigación.

También querría remarcar que la puesta en marcha de los estudios de Medicina aumentaría la equidad y la igualdad de oportunidades de los miembros de nuestra comunidad. Hay que recordar que de las diecisiete comunidades autónomas de España, solo la nuestra y la Rioja no tienen estos estudios. Los ciudadanos de la Rioja, pero, tienen una ventaja: a sus alrededores más cercanos tienen unas cuantas facultades de Medicina. Si miramos hacia las Canarias, nos damos cuenta de que tienen dos facultades de Medicina... ¿Por qué en las Balears no?

En cuanto a las implicaciones económicas, quiero indicar que la puesta en marcha de los estudios de Medicina en el curso académico 2016-17 supondría una inversión de alrededor de 600.000 euros (incluidos los gastos de personal y de equipamiento inicial). Posteriormente los estudios costarían entre 1 y 1,2 millones de euros por año. La previsión de plazas sería de 60, que en términos relativos son 5,4 plazas por 100.000 habitantes, lejos aun de Castilla-La Mancha, que es la Facultad que menor ratio tiene, 8,4 plazas por 100.000 habitantes.

Querría también recordar que las infraestructuras necesarias para impartir Medicina ya existen: el Hospital Universitario Son Espases ofrece todos los equipamientos necesarios; unos equipamientos que ahorra se desaprovechan y que iniciativas privadas miran con ojos de goloso.

En pocas palabras: poner Medicina en la Universidad pública es una buena opción. Se trata de unos estudios muy competitivos; unos estudios que atraen talento, que pueden ser impulsores de desarrollo empresarial y, sobre todo, que pueden ayudar a la mejora de la vida de nuestros ciudadanos.

No quiero dejar de hablar del tema de los estudios de Medicina sin afirmar con rotundidad que su implantación no supondrá transferir recursos de otros estudios a los nuevos. Soy muy consciente que la UIB padece una financiación de las más pobres del Estado. Tenemos que continuar reivindicando una mejor financiación para nuestra universidad. Lo tengo muy presente y actúo en consecuencia...

- ¿Nos podría explicar en qué consisten las obras que se realizan en el campus?

Se hacen dos obras muy importantes en el campus: el nuevo cableado de los edificios y una nueva área de peatones. Inevitablemente, las obras han provocado inconvenientes y un cierto desconcierto al inicio del curso a los miembros de la comunidad universitaria. A algunos de ellos he tenido la oportunidad de pedirles disculpas y aprovecho este espacio para hacerlo extensible a todos los afectados, a los que pido comprensión, pero con la seguridad de que los beneficios de las obras compensarán los obstáculos.

Se trata de dos obras importantes que harán de la UIB una Universidad más eficiente y orientada a las personas. Con la renovación de la red de comunicaciones (obra subvencionada con fondos FEDER) se sustituirán más de 210 kilómetros de cable y 3.600 tomas de datos. Por otra parte, con la conversión en zona de peatones del área central del campus, de 8.667 m2, se producirá un cambio en la fisionomía del campus, aumentará la zona verde y se convertirá en un lugar de encuentro con nuevos espacios para dinamizar la vida universitaria.

- ¿Y las infraestructuras? ¿Seguiremos mucho tiempo sufriendo problemas de espacio? 

No sé cuánto tiempo estaremos. Pero sí que puedo deciros que lucharemos para conseguir cuanto antes mejor un nuevo edificio interdepartamental y una biblioteca central

La construcción del edificio interdepartamental que albergaría las facultades de Psicología y Enfermería y Fisioterapia, ya estaba prevista, con una financiación de unos 7.000.000 de euros, pero el anterior equipo propuso la construcción con el compromiso de que en el momento oportuno se recuperaría esta inversión. Y ahora es el momento. La construcción se haría en el lugar que hasta ahora han ocupado los prefabricados.

Construir una biblioteca central en la Universidad ha sido un proyecto largamente acariciado y siempre frustrado. Ahora está la oportunidad de hacerla. Es éste un proyecto que, atendiendo a razones de eficacia, eficiencia y ahorro de recursos podría ser, al mismo tiempo la biblioteca de referencia de la comunidad autónoma de las illes Balears, tal como prevé la ley del sistema bibliotecario.

Nos alegra saber que, a día de hoy, los dos edificios se prevén en el programa operativo de los fondos FEDER que el Govern tiene planteado en Bruselas.

- Ahora hará dos años que es Rector, ¿nos puede hacer un poco de balance de lo que cree más importante y de lo que nos queda por hacer?

Entramos en el Rectorado en un momento muy particular y de carga emotiva muy fuerte por la muerte de la doctora Montserrat Casas. Nos propusimos ir construyendo a partir de lo que se había hecho y era bueno. El primer compromiso fue anunciar que no habría más despidos. Y lo hemos cumplido. Nos propusimos redirigir la situación económica y, efectivamente, en los dos ejercicios presupuestarios hemos conseguido mejorar la transferencia nominativa y reducir la deuda que la Comunidad Autónoma tenía con nosotros.

Con las limitaciones que los recortes nos han impuesto (que han sido muchas) hemos trabajado —y trabajamos— para que la investigación y la innovación sean el corazón y el motor de la Universidad, situando, pero, la calidad docente como eje central e irrenunciable de nuestra tarea. Lo pregono siempre que tengo oportunidad: la formación, la innovación y la investigación —l’a esencia de la UIB— deben conformar una palanca de progreso para nuestras Islas; la palanca que la Universidad puede ofrecer a la sociedad.

Queda mucho por hacer: debemos poner las condiciones que faciliten mejorar la investigación (lo tengo muy claro: sin generación de nuevos conocimientos no hay Universidad) y la enseñanza. Tenemos que facilitar la innovación en nuestras aulas, y para ello debemos reducir el número de alumnos por aula, especialmente en aquellos estudios excesivamente masificados. Y otra cosa: para hacer todo esto sobra burocracia; esa metástasis que ahoga a la Universidad, a los profesores, al personal de administración y al alumnado.

Por otra parte, y pensando en las personas, ahora que se han conseguido aligerar las restricciones de reposición y promoción de persona, tenemos que encarar este proceso con celeridad y con la mayor justicia posible, tanto para el PDI como para el PAS. Es un drama la situación de bloqueo de la carrera profesional de muchos profesores, jóvenes y séniors.

También me gustaría poder consolidar la SmartUIB; un proyecto financiado con fondos estructurales europeos y conducente a ahorros de energía y mejora de la gestión del agua. El proyecto puede servir de ejemplo, de modelo a ofrecer a la sociedad.

Lo he dicho en otras ocasiones: lo que mañana será la UIB no está escrito; depende de lo que se hizo en el pasado y, sobretodo, de lo que seamos capaces de hacer, todos, ahora, en el momento presente. Y a mí, como Rector, lo que más me preocupa y ocupa en estos momentos actuales son las personas —profesorado, alumnado y personal de servicios— que padecen las consecuencias de una crisis que ha tenido efectos letales en el sistema educativo.

- Desde un punto de vista más personal, ya fue Rector ocho años, entre 1995 y 2003, ¿cómo valora aquellos y este mandato?

La UIB siempre ha sido una Universidad mal financiada. Aún así, pero, aquellos años noventa tuvieron más recursos para poder ultimar proyectos y poner más racionalidad en el funcionamiento de nuestra institución. En el mandato actual hemos tenido que navegar bien en medio de la tempestad... Sea como sea, antes y ahora he mantenido los mismos principios: constituir equipos de gobierno plurales, eficientes y sin sectarismos estériles. Por otra parte, siempre he procurado trabajar desde el entusiasmo que proporciona tener el convencimiento que de nuestra tarea —de toda la comunidad universitaria— depende el futuro de nuestra tierra.

- Y un deseo: Palma, ciudad universitaria. ¿En qué se traducirá, si el campus continuará estando fuera de la ciudad...?

Antes del verano nos reunimos el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Palma, con el alcalde al frente, y el equipo de la UIB. A parte de constatar que muchos de ellos eran exalumnos y su estima con la Universidad, se produjo una luz de propuestas conjuntas que nos animamos a continuar, cada vicerrector con cada regiduría correspondiente, profundizando en las vías de colaboración.

Es cierto, el campus está fuera de la ciudad, pero muchos de nuestros estudiantes y personal viven en Palma. Está el edificio Sa Riera, y próximamente Can Oleo, y el Ayuntamiento tiene muchos más equipamientos culturales, así que, compartiendo actividades, podremos llegar a más gente y encontrar maneras de incentivar la participación de los universitarios.

Ante esta reflexión, fue el alcalde, señor Hila, quien acuñó este deseo de convertir Palma en ciudad universitaria. Y éste es, ciertamente, un deseo que entre todos podríamos ver hecho realidad. ¡Nos pondremos a trabajar en ello!

Fecha de publicación: 18/09/2015