«La acción social se debería potenciar, pero las dotaciones presupuestarias son como son»

Gaspar Pizà, jefe del Servicio de Nóminas y Seguridad Social de la UIB

 

Gaspar Pizà es el jefe del Servicio de Nóminas y Seguridad Social de la UIB. Estos días es feliz, porque sabe que es una alegría para todos los trabajadores cobrar la paga extra del verano. Gaspar Pizà estudió Historia en la UIB y después de hacer las prácticas en un instituto se dio cuenta que la docencia no le gustaba. Entonces realizó los estudios de Graduado Social y desde 2007 es el responsable de un servicio con diez mujeres.

Un servicio caudal para los que trabajamos aquí, si tenemos en cuenta que, si vosotros no hacéis vuestro trabajo, nosotros no cobramos..., ¿comporta mucha presión?

La parte de nóminas, por el significado que tiene de contribuir a atender los gastos que tenemos, se convierte en una pieza fundamental del engranaje de la Universidad. Pero la nómina no es más que el final de muchos actos que tienen lugar previamente, y que gestionan otros servicios. Nosotros le damos forma económica dentro de un plazo, que no se puede alterar, que se repite cada mes, y esto crea mucha presión, porque trabajas en plazos, sin margen de equivocación y, además, no hay picos ni bajadas. Siempre es igual. Tengo que decir que a veces nos olvidamos a menudo de una parte importante, que es la de la Seguridad Social. Junto con las nóminas nosotros también nos ocupamos de ultimar las cotizaciones correctamente, de manera que, si un trabajador tiene una incapacidad o una contingencia y llega a la jubilación, tenga la pensión que toca. Esto, que es una retribución en diferido, por decirlo de alguna manera, hace que se tenga que tener mucha atención a las prestaciones que se necesitan al final de la vida laboral.

¿Cuántas personas formáis el equipo de trabajo del Servicio?

Ahora mismo somos once. Todo mujeres, menos yo. Y la verdad es que no sobra nada, porque el trabajo ha aumentado, tanto cuantitativamente, porque hay más perceptores de nómina, como cualitativamente, porque la casuística ha aumentado mucho, con más situaciones por atender...

Ten en cuenta que podemos hablar de unas 2.500 nóminas cada mes, entre profesores y personal de administración y servicios, investigadores a cargo de capítulo VI, becarios y alumnos colaboradores, profesores invitados...

Supongo que en julio es uno de los buenos momentos, como en diciembre...

Sí, porque cobramos la paga extraordinaria, y esto alegra mucho a todo el mundo, ¡y también a nosotros, que igualmente la cobramos! Es un pico de trabajo importante, porque, además de hacer las nóminas de junio, tenemos que hacer las de julio y las de agosto, porque el mes de agosto está cerrado y no podemos hacer nada. Después nos vamos de vacaciones y volvemos el mes de septiembre, con el inicio de curso, y poco más tarde ya viene Navidad, y vuelve la paga extra... ¡No nos aburrimos nunca, aquí!

Alguna anécdota que recuerdes...

Entré en el Servicio en 1987, cuando aun no era el Servicio de Nóminas, y todo formaba parte del Servicio de Personal. Entré de auxiliar administrativo y desde 1987 siempre he estado aquí, en este servicio. Primero de auxiliar, después trabajando en el área de nóminas y ahora de jefe del servicio, y la verdad es que los últimos años se han producido situaciones un poco más complicadas por la crisis económica, que hacía que muchos meses no supiésemos si podríamos llegar a pagar, porque estábamos pendientes de las transferencias nominativas de la Comunidad Autónoma. Otro momento crítico fue cuando en el año 2000 tuvimos que cambiar la aplicación informática y dejamos el proveedor que teníamos para pasar al que tenemos ahora. Los cambios trajeron muchos problemas y mucho trabajo.

¿Alguien se ha quejado alguna vez porque recibe más dinero del que le toca?

Recuerdo que una vez hubo una chica que llamó para decir que hacía más de un año que le ingresábamos dinero en una cuenta, y que ella no tenía nada que ver con la Universidad. Finalmente resultó que tenia una aventura con un profesor, que había dado su número de cuenta, y ella no lo sabía... Anécdotas así las hay a menudo.

En vuestro servicio también os ocupás de la acción social?

Así es. En el mes de enero se hacen todas las peticiones referidas al ejercicio anterior, se justifican, y una comisión hace una selección de las ayudas que se dan. La UIB ha hecho un esfuerzo por mantener el presupuesto que hay para acción social, pero hemos constatado que ha aumentado mucho la demanda. Cada vez hay más facturas y más importantes, sobre todo por asistencia sanitaria, y esto provoca que tengamos que repartir más entre los demandantes.

Dentro de acción social tenemos también un seguro de vida colectivo, por muerte o por discapacidad, y los beneficiarios de los afectados cobran 9.000 euros.

Lo que pienso es que la acción social se debería potenciar más, pero las disponibilidades presupuestarias son las que son. Y demasiado hacemos con lo que tenemos...

Y, además, eres uno de los impulsores de la recaudación de víveres para gente sin recursos que se hace por Navidad. Supongo que el hecho de hacer nóminas influye a la hora de pensar en los que no tienen nada...

Prácticamente desde el primer año que llegué, con unos cuantos compañeros de trabajo, Bernat Prats, Pere Morro, Miguel Ángel Piqueras, pusimos en marcha una campaña de recaudación de recursos para gente necesitada. Llevamos lo que recogemos a lugares donde hay gente que no tiene nada. Nosotros tenemos una nómina y un lugar de trabajo, una ocupación. Esta gente muchas veces está desamparada. Es una manera de aportar un granito de arena. Y lo hacemos desde hace 25 años.

Fecha de publicación: Wed Jun 24 13:01:00 CEST 2015