«Con el área para peatones el corazón del campus será más amable»

Antoni Aguiló 

 

Es médico y profesor de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia. Y hace dos años que ocupa el cargo de vicerrector de Campus, Cooperación y Universidad Saludable. Desde que ha llegado al gobierno de la UIB, intenta llevar a cabo acciones que conduzcan a hacer del campus un lugar más agradable, más saludable, más sostenible, más humano... A parte de un circuito para hacer deporte y de los huertos ecológicos, entre otras cuestiones, ahora tiene encima de la mesa la conversión en zona peatonal y el enjardinamiento de más de 8.000 metros cuadrados del campus. La idea viene de lejos y, si no hay nada nuevo, en el curso académico que viene los peatones tendremos más espacio y más calidad de vida universitaria.

Parece que tenéis a punto un proyecto para hacer un campus más humano, en el que los protagonistas de la película son los peatones y no los vehículos...

Efectivamente. El objetivo es este: hacer un campus más amable para la gente que lo habita. Y así también dar salida a una ilusión de hace años. Es justo decir que la idea no es de ahora, ni de este vicerrectorado. Hace años que se intenta solucionar el tráfico rodado, y ahora ha llegado el momento en el que se hace posible. Es verdad que es un proyecto menos ambicioso de lo que querríamos, pero también tenemos que ser realistas... Lo que haremos es convertir en zona de peatones la parte del campus más antigua, que es la que parte de la salida del metro hasta el Propileo. Esta zona quedará cerrada al tránsito rodado. Se trata de unos 8.700 metros cuadrados de campus, que se transformarán una parte en zona verde, una parte en zona lúdica y una parte en zona enjardinada, además de una vía de emergencia. Se trata de hacer que el corazón del campus sea más amable y un lugar de encuentro de la gente.

El estilo será combinado, con diferentes tipos de pavimentos: la vía principal estará empedrada, y después habrá una parte de asfalto y otra con bloques de cemento . Y esto irá acompañado de un proyecto de enjardinamiento paisajístico.

Por otra parte, y de cara al futuro, estamos hablando de hacer microespacios de deporte..., pero ya os lo explicaré cuando lo tengamos más avanzado.

¿Qué consecuencia tendrá este cambio de fisionomía? Supongo que se pierden plazas de aparcamiento, ¿no es verdad?

Si me permites, ya desde ahora mismo querría pedir disculpas por las molestias que puedan provocar las obras y los cambios que comportará todo. En cuanto a las plazas de aparcamiento, hemos calculado que se condenarán unos 350 lugares de aparcamiento. Pero también hemos calculado que diariamente quedan unos 600 libres en el aparcamiento principal del campus, conocido como el código de barras. Lo hemos mirado en diferentes horas y días y siempre quedan los mismos, más o menos. Solo se tratará de reubicar los coches y andar un poco más.

¿Cuándo empezaremos a ver los resultados del proyecto? ¿Cual es el proceso?

Las obras empezarán el día 15 de julio y durarán hasta el mes de septiembre. La parte más molesta se llevará a cabo en periodo no lectivo, entre julio y agosto. A partir de septiembre se empezará el enjardinamiento de la zona peatonal.

Con proyectos como este, o mejor dicho, en cualquier toma de decisiones, siempre hay contrarios. ¿En este caso también?

Siempre que se hacen cambios para convertir zonas de tránsito rodado en espacios para peatones hay discusión y controversia. Aquí, de momento, no lo hemos notado. No hay gente en contra, de momento.

De hecho, desde hace un año y medio, nos reuniones con una comisión de expertos de la UIB, y las decisiones que se toman para llevar adelante este proyecto son siempre muy pensadas y consensuadas. La comisión está formada por los profesores Antoni Martínez Taberner y Javier Gulías, del Departamento de Biología; Joan Muñoz, Francesc Forteza y Salvador Juan, del Departamento de Física; y Miquel Coll, técnico del Servicio de Patrimonio, Contratación, Infraestructura y Unidad Técnica.

Supongo que convertir una zona en área de peatones lleva implícita la necesidad de promover el cambio de algunos hábitos de los miembros de la comunidad universitaria en cuanto a la movilidad…

¡Claro! Lo ideal, y para eso estamos trabajando, es que este cambio de hábitos lleve a utilizar más el transporte público y también el transporte compartido y, por qué no, incluso las bicis...

Además, esto implicará una menor contaminación acústica y ambiental.

¿Tenemos un modelo de campus a seguir, o del que se haya tomado ejemplo?

Los modelos más modernos de campus universitario optan por tener los aparcamientos en las zonas periféricas, y realmente el campus lo cierran al tráfico rodado. ¡Sería increíble que la gente pudiese pasear por el campus como si fuese un gran parque!

Circuito, huertos, zonas de peatones..., se van haciendo pasos para tener un campus más humano...

Creo que todo ha sido una oportunidad. Y quiero agradecer de verdad el trabajo previo de todas las personas que han hecho posibles estos proyectos y, evidentemente, el trabajo realizado por los vicerrectores anteriores. Este será un proyecto de todos y para todos.

Querría remarcar que este es un proyecto estratégico del equipo de dirección de la UIB, que tiene el objetivo de hacer un campus más humano y saludable.

Fecha de publicación: Thu Jun 11 09:46:00 CEST 2015